Por primera vez en la historia moderna, las energías renovables han superado al carbón en la generación mundial de electricidad, un acontecimiento simbólico que evidencia el avance de la transición energética. El hito se alcanzó en 2025, en un contexto de fuerte crecimiento de la demanda eléctrica a nivel global.
La energía solar se ha consolidado como el principal motor de este cambio, gracias a su rápida expansión y a la disminución de costes de la tecnología. Junto con la eólica y la hidráulica, las renovables han logrado aumentar su cuota de producción hasta situarse por encima de la del carbón, que ha registrado su menor peso histórico en el sistema eléctrico moderno.
El sorpaso fue posible porque el incremento de la demanda eléctrica global fue cubierto íntegramente por fuentes limpias, lo que evitó un aumento neto del uso de combustibles fósiles para generar electricidad, rompiendo una dinámica que se había mantenido durante décadas.
Según los analistas, este logro no es un hecho puntual, sino el resultado de una tendencia estructural hacia un modelo energético más limpio y sostenible. Los datos apuntan a que el protagonismo de las renovables seguirá aumentando en los próximos años, consolidando su papel central en la lucha contra el cambio climático.