El Consejo de la Unión Europea aprobó el 24 de febrero la simplificación de los requisitos de sostenibilidad y diligencia debida que deben cumplir las grandes empresas. La medida forma parte del paquete europeo para reducir cargas administrativas y reforzar la competitividad.
La nueva normativa limita la obligación de presentar informes de sostenibilidad a compañías con más de 1.000 empleados y 450 millones de euros de facturación, lo que excluye a la mayoría de empresas que antes estaban sujetas a estos informes.
También reduce el alcance de la Directiva de diligencia debida, que solo deberán cumplirla las compañías con más de 5.000 empleados y 1.500 millones de euros de facturación.
Asimismo, se eliminan los planes de transición climática y el marco común europeo de responsabilidad civil.
El acuerdo incorpora además una reducción de sanciones y concede a los Estados miembros una mayor flexibilidad para adaptar la aplicación de la normativa a sus marcos jurídicos y económicos. Esto permitirá que cada país ajuste los controles y supervisiones según sus propias capacidades y prioridades.
La directiva modificativa aplaza hasta el 26 de julio de 2028 el plazo para que los Estados miembros incorporen a sus leyes nacionales la directiva sobre diligencia debida en sostenibilidad empresarial.
Las grandes empresas deberán cumplir las nuevas obligaciones antes de julio de 2029.