La Unión Europea ha aprobado un nuevo reglamento que, a partir del verano de 2029, prohibirá el testado de detergentes en animales y endurecerá los requisitos de biodegradabilidad.
Las nuevas reglas buscan aumentar la seguridad de los consumidores mediante controles más estrictos a las importaciones y una mejor comunicación de ingredientes a los centros toxicológicos.
La normativa introduce un pasaporte digital de producto accesible por código QR, que permitirá a los usuarios consultar de forma rápida el impacto ambiental y la seguridad de cada artículo. Además, se simplifica el etiquetado para evitar la saturación de información física en los envases, priorizando la transparencia digital y la facilidad de uso.
Finalmente, la UE impulsará el uso de sistemas de recarga para reducir el desperdicio de plástico y facilitará la comercialización de productos de limpieza innovadores, como los basados en microorganismos.
Las empresas del sector dispondrán de un periodo de transición de tres años y medio para adaptar sus procesos y productos a estos nuevos estándares ecológicos.