El pasado 21 de agosto la Unión Europea y Estados Unidos publicaron una declaración conjunta que establece
un marco renovado para un comercio e inversión más equilibrados y beneficiosos para ambas partes.
El acuerdo, fruto del entendimiento alcanzado entre Ursula von der Leyen y el presidente Donald Trump el 27 de julio,
busca restablecer la estabilidad y previsibilidad en la relación económica transatlántica.
El texto introduce un nuevo régimen arancelario estadounidense, con un tipo máximo del 15 % para la mayoría de
las exportaciones europeas, incluidos sectores estratégicos como automóviles, productos farmacéuticos, semiconductores y madera.
Además, determinados bienes —como aeronaves y piezas, recursos naturales no disponibles en EE.UU. y
medicamentos genéricos— quedarán sujetos únicamente a aranceles de nación más favorecida (NMF).
La Comisión Europea considera que este resultado evita una escalada comercial perjudicial, protege millones de empleos
en Europa y mantiene el valor de la relación económica transatlántica, cifrada en 1,6 billones de euros anuales.
En palabras de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen:
La Unión Europea siempre buscará los mejores resultados para sus ciudadanos y empresas. Ante una situación difícil,
hemos contribuido a nuestros Estados miembros y a la industria, y hemos restablecido la claridad y la coherencia del comercio
transatlántico. Este no es el final del proceso, seguimos colaborando con los Estados Unidos para acordar más
reducciones arancelarias, identificar más áreas de cooperación y crear más potencial de crecimiento económico.
Al mismo tiempo, seguimos diversificando nuestras asociaciones comerciales internacionales, creando empleo y prosperidad en la UE».
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