El Parlamento Europeo ha dado un paso decisivo al respaldar la creación de un nuevo marco jurídico societario para toda la Unión Europea. El objetivo es agilizar la constitución de empresas y facilitar su expansión transfronteriza mediante un sistema más rápido, digital y homogéneo dentro del mercado único.
La propuesta busca reducir la fragmentación normativa entre los Estados miembros y eliminar las barreras administrativas que dificultan el crecimiento de pymes y start‑ups. Esto permitiría que una empresa pueda constituirse de forma sencilla en cualquier país de la UE y operar sin duplicar trámites.
El nuevo marco también aspira a reforzar el atractivo de Europa para emprendedores e inversores, favoreciendo la movilidad del talento y el acceso a oportunidades de crecimiento. Además, incorpora salvaguardas destinadas a proteger los derechos laborales y garantizar prácticas empresariales responsables.