Consiste en establecer un conjunto único y armonizado de normas para empresas innovadoras en toda la Unión Europea, un régimen paralelo a los 27 ya existentes. El objetivo es ofrecer un marco jurídico opcional que permita a startups y scale-ups operar bajo las mismas reglas en cualquier Estado Miembro, reduciendo barreras, costes administrativos y complejidad regulatoria.
