Aprobados en Bruselas los acuerdos comerciales con Centroamérica, Perú y Colombia

El Parlamento Europeo ha  aprobado por amplia mayoría  el Acuerdo de Asociación de la UE con Centroamérica y el Tratado de Libre Comercio con Perú y Colombia, tras 5 años de negociaciones, lo que permitirá la apertura de los mercados de ambas regiones.

 

El acuerdo con Bogotá y Lima, firmado en junio de 2012, supone la eliminación gradual de los aranceles sobre las exportaciones e importaciones, así como la liberalización de los mercados de servicios y la contratación pública.

 

La industria química, el sector automovilístico y de maquinaria serán los principales beneficiados del acuerdo en la UE, mientras que algunos productos agrícolas y pesqueros son los más favorecidos en los países latinoamericanos. Como medidas de protección, se han aprobado  cláusulas de salvaguardia para algunos de los productos agrícolas y se ha condicionado los acuerdos al respeto de los derechos humanos.

 

La Comisión Europea prevé que, tras el acuerdo, el PIB peruano aumente un 0,7% y el colombiano un 1,3%. Por su parte, los exportadores europeos ahorrarían casi 270 millones de euros anuales en el pago de aranceles.

 

Para ambos países, Perú y Colombia, supone la entrada preferencial a uno de los primeros mercados del mundo y, para la UE, el acceso a dos mercados emergentes y en constante crecimiento de Latinoamérica.

 

Su entrada en vigor definitiva será la ratificación de los Estados miembros de la UE y de los parlamentos nacionales de Perú y Colombia.

 

Acuerdo de Asociación con Centroamérica

 

El pacto con Centroamérica es el primer acuerdo de asociación bi-regional que firma la UE. Los países que forman parte son: Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá. Además de abrir los mercados de ambos continentes, el objetivo es crear un entorno estable para las empresas, atraer la inversión y fomentar el desarrollo sostenible.

 

Los principales productos que la UE importa desde Centroamérica son plátano, café y piña. Según las previsiones de la Comisión, el PIB de los 6 países aumentará a largo plazo desde un 0,5% en Nicaragua a un 3,5% en Costa Rica. En el caso de los exportadores de la UE, el ahorro en el pago de aranceles se cifra en unos 87 millones de euros.

 

Nicaragua fue el primer país que ratificó por unanimidad el pacto  y allí se considera que la apertura comercial supondrá una mejora de la economía centroamericana. Para los costarricenses, su país es uno de los que mejor ha sabido aprovechar el mercado europeo y el acuerdo supondrá un impulso para la economía, ya que entre el 25% y el 50% de las exportaciones de Costa Rica se realizan a Europa, y constituyen casi la mitad del comercio de toda Centroamérica con la UE.

 

Este pacto contribuirá tambien al fortalecimiento institucional y por tanto ayudará a complementar la labor del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), cuya presidencia temporal pasará esta semana de Nicaragua a Costa Rica.

 







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