La Unión Europea ha puesto en marcha el Pasaporte Digital de Producto (DPP), una nueva exigencia regulatoria incluida en el Reglamento de Ecodiseño para Productos Sostenibles (ESPR) que comenzará a implantarse de forma progresiva a partir de 2027 en distintos sectores industriales, y será obligatoria para fabricantes, importadores, distribuidores y empresas que comercialicen productos en el mercado europeo.
Su objetivo es reforzar la transparencia, la trazabilidad y la sostenibilidad de los productos comercializados en el mercado comunitario, en línea con la estrategia europea de economía circular.
El DPP consistirá en un registro digital accesible mediante códigos QR u otros identificadores, que reunirá información clave sobre el producto, como composición, origen de materiales, reparabilidad o reciclabilidad. Más allá del cumplimiento normativo, se presenta como una herramienta estratégica para mejorar la gestión de la cadena de suministro y responder a la creciente demanda de información por parte del mercado.
La implementación se desarrollará por fases hasta aproximadamente 2030, comenzando por categorías prioritarias como las baterías y ampliándose posteriormente a sectores como el textil, la electrónica y otros ámbitos industriales. Este proceso exigirá a las empresas avanzar en digitalización, gestión de datos y adaptación de sus sistemas internos para mantener su competitividad.
En este contexto, surgen soluciones como PassportEU, que facilitan la creación y gestión de estos pasaportes digitales, especialmente para pymes y empresas de comercio electrónico, reduciendo la complejidad técnica y los costes de implantación.
Plazos de cumplimiento
